jueves, 27 de julio de 2017

El que se Enoja Pierde 4 Actitudes que debes Evitar cuando te Enojas



Sentir enojo puede ser favorable como desfavorable. Es benéfico porque nos ayuda a adaptarnos y poner límites ante situaciones que nos desagradan, por lo tanto, negarlo, evadirlo o aguantarlo sólo nos va a ocasionar problemas que tarde o temprano saldrán con bastante intensidad en el peor momento.
Podemos experimentar varios niveles de enojo , desde una pequeña molestia hasta una ira intensa. El problema surge cuando la ira no es nada mas una reacción, sino al ya formar parte de un estilo de vida. Cuando la persona cree que si no se enoja no va a lograr lo que quiere (que los demás le hagan caso, que le atiendan, etcétera). Además es demasiado molesto y agotador estar cerca de alguien que se enoje por todo, con todos todo el tiempo.
El enojo se vuelve negativo cuando es demasiado frecuente, prolongado o inoportuno y desproporcionado.
Enseguida te comparto 4 cosas que debes evitar a toda costa cuando te enojas y sus alternativas

1.- DECIR LO PRIMERO QUE ME VIENE A LA CABEZA será impulsivo y creará problemas innecesarios
Es mejor identificar mis emociones y expresarlas de forma clara y sin rodeos. Para impedir hacerlo impulsivamente respira profundamente antes de realizarlo.

2.- DECIR LO QUE TE DESAGRADÓ pero criticando y responsabilizando por lo que sientes: "Por tu culpa estoy llorando", etiquetándolo "Eres abusivo", "Eres exagerada" 
Todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos y sentimos pero con respeto: "Me siento Enojada, no me gustó cómo me trataste". Procede siempre hablando en primera persona; No acuses innecesariamente; No reproches ésto solo ocasionará que la otra persona deje de escuchar y recuerda que en un conflicto suele haber dos responsables deja de buscar culpables y también asume tu responsabilidad en el asunto, mejor pon límites.

3.- ESTAR CENTRADO SÓLO EN MIS EMOCIONES 
Es importante también reconocer las emociones del otro puesto que estamos frente a otro ser humano que siente y responde a nuestras emociones, incluso pregúntate ¿Cómo me sentiría con esto? no eres el único que está sintiendo en esta situación.

4.- AGUANTARTE EL ENOJO.
El enojo no desaparece sencillamente guardándotelo, además puede desplazarse hacia otras personas que no tengan nada que ver o se puede manifestar como resentimiento, terquedad, desidia o el fracaso intencionado en realizar las tareas requeridas. Ten presente que debes expresar tu enojo poniendo límites con respeto tomando en cuenta el contexto.


Agresión genera agresión

Cuando nos sentimos atacados preferimos no escuchar y a descalificar a quien nos agrede, incluso acostumbramos agredirlo y esto es lo que tratamos de evitar, por ello te invito a que busques una mejora o solución al conflicto con negociaciones expresando de forma correcta tus necesidades sin faltas al respeto, integridad y derechos de la otra persona.

lunes, 24 de julio de 2017

SENTIRME MAL ES BUENO


LA IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES 
¿Tiene algo de bueno el preocuparse, enojarse o entristecerse? Claro que sí, la función de nuestras emociones es: ayudarnos a adaptarnos al mundo en el que vivimos.
Aunque algunas emociones no son tan deseables porque no son placenteras, cada una de éstas nos mueve a solucionar algún problema o situación que se nos esté presentando, que de no ser por ellas resultaríamos más afectados al final de la circunstancia.

Imagina que alguien con quien convives a diario te insulta o molesta, sin importarle que te incomode o lastime. Si tú no reaccionas  ante esta situación, con enojo, molestia o disgusto, en consecuencia, tendrás que esa persona y muchas más sigan teniendo dicho comportamiento contigo y esto no es sano ni benéfico. Sin embargo, cuando nos enojamos ante estas situaciones, nos sirve para poner un límite, por ejemplo, podríamos decir: tal comentario me ha insultado, si tienes algo que decirme deseo que me lo hagas saber respetuosamente.

El sentir preocupación es necesario, supongamos que no sientes preocupación alguna al faltar al trabajo, no cumplir con tus obligaciones en casa, gastar más de lo que ganas, etc. El resultado que vas a tener es que vas a perder tu trabajo, tener déficits en casa y trabajar para pagar deudas. En este caso, la preocupación te motiva a seguir adelante y cuidar de todos los aspectos de tu vida.

Cuando vivimos la muerte de algún ser querido, lo sano es sentirse triste y esto manda una señal a quienes nos rodean lo que hace que respondan ante estas señales y todo ello nos ayuda a superar el duelo. Por ello quienes no manifiestan sus emociones les cuesta mucho más superar el duelo. 

¿Cuándo una emoción se hace negativa?
Cuando se pierde el control ya sea por la intensidad, magnitud o frecuencia y las emociones nos dominan, es decir, cuando se vuelven innecesariamente prolongadas y activan a nuestro organismo en exceso generándonos desgaste energético y provocándonos estrés.
Cuando la emoción irracional nos domina bloquea nuestra inteligencia y no nos permite ver más allá, por eso al momento de que se manifiesta una emoción irracional no podemos “pensar” en acciones correctas y nuestras respuestas son erróneas, impulsivas y emocionales sin analizar las consecuencias de nuestro comportamiento.

El enojo es sano, la irá no…
En el ejemplo de que alguien te ha estado insultando, la respuesta sana es el enojo que te impulsa a poner límites y solucionarlo. Pero imagina que activas tu cuerpo en extremo: empiezas a tener más palpitaciones, respiras rápidamente y tensas tus músculos, esto no te permitirá pensar de forma clara y racional, por el contrario, te pondrá sumamente enojado, con rabia y te acercas gritando, golpeando y aventándole. El enojo aquí ya se transformó en una emoción negativa.

En el caso del fallecimiento de un ser querido, sentirse sin ganas de salir de fiesta o tener menos motivación para ir a trabajar o realizar tu rutina diaria es sano, pero si esto ya interrumpe tus responsabilidades diarias y solo te la pasas quejándote de todo con todos, todo el tiempo, se ha convertido en depresión, que es una emoción disfuncional e irracional.

El verdadero reto es poder vivir nuestras emociones y expresarlas de forma correcta a fin de solucionar la situación, más no de prolongarla o llevarla a extremos insanos y a final de cuentas hacer más grande la problemática sin ponerle solución desde un inicio.

¿Te has sentido alguna vez así? ¿Haz dejado que alguna emoción te domine trayéndote consecuencias y resultados que no deseabas?